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"Yunus enseño al mundo que los pobres eran financiables, nosotros que son autofinanciables"

3 oct. 2014

De la Bancarización a la "Bankarización"

La respuesta que ha encontrado la sociedad para ofrecer servicios financieros a los pobres, ha sido la bancarización, especialmente a través de los modelos microfinancieros. No hay duda de que esta ha sido una solución importante, pero limitada, pues se ha concentrado fundamentalmente en el crédito hacia las personas con actividades empresariales, lo que deja por fuera a las necesidades de otros servicios financieros diversos, a millones de personas que no son precisamente microempresarios, y que no requieren créditos.
Solo un porcentaje de los sectores pobres, rurales o urbanos, está conformado por pequeños empresarios y solo un porcentaje menor de esos empresarios, necesita del tipo de crédito que verdaderamente, justifique operaciones de la banca formal. Muchos de los montos requeridos por esos pequeños empresarios pueden y de hecho son satisfechos con medios distintos a los formales. Creemos que es posible dar un giro a la visión que ha imperado tradicionalmente y poner mayor atención en lo informal, como mecanismos que pueden ser utilizados eficientemente para satisfacer esas necesidades financieras de los sectores de menores ingresos. Para ello hemos desarrollado métodos innovadores, que contribuyan a superar las limitaciones existentes en estos mecanismos informales y, adicionalmente, transformarlos para que agreguen valor más allá de lo financiero, sin perder las características que los hacen tan populares. Nuestra experiencia muestra que aún en aquellos sitios donde el índice de bancarización es alto, lo informal persiste y se utiliza con fuerza. En comunidades donde hay acceso a servicios formales, un gran porcentaje de la población sigue utilizando ampliamente los mecanismos informales básicamente porque ellos representan una opción válida, con componentes muy eficientes, que los hacen especialmente útiles para las poblaciones de bajos ingresos.
Nuestro modelo de Bankomunales, ha encontrado muy buena aceptación en sociedades bancarizadas, porque en él se conjugan elementos más allá de lo financiero.
Las dificultades que ha mostrado el sistema formal para alcanzar amplios sectores de la población, en especial, pero no exclusivamente a los rurales, no son de las menores. Realmente no creo que por esa vía se logrará atender eficientemente estos sectores, pese al desarrollo de las microfinanzas y la reciente incorporación de novedosos instrumentos tecnológicos como la banca móvil. La realidad del asunto es que los problemas de costos pesan, y mucho. Por ello no es casual ver cómo se inicia una fuerte crítica hacia los programas de microfinanzas, pues el costo de la tasa que pagan los usuarios es verdaderamente alto. Hace muy poco el mismo Mohamed Yunnus, considerado padre de las microfinanzas y Premio Nobel de la Paz, criticó el camino que ha tomado la industria microfinanciera tradicional y consideró injustas las altas tasas que están cobrando la mayoría de las instituciones microfinancieras en el mundo. Las reacciones a esta posición no se hicieron esperar y desde muchas instituciones  de microfinanzas surgieron voces reprochando la posición tan estricta del profesor Yunnus. Explican los directivos de estas instituciones que para poder cubrir sus costos operativos y mantener índices razonables de rentabilidad, era necesario cobrar tasas reales y no subsidiadas. Independientemente de lo que podamos decir, existe la idea generalizada de que para movilizar inversión hacia el sector microfinanciero, es obligatorio mantener índices de rentabilidad atractivos, y por lo tanto, las altas tasas de interés son un factor que contribuye a sostener esta rentabilidad. Los costos siguen y seguirán siendo importantes. La bancarización es una herramienta limitada y muchas veces ineficiente para atender ciertos sectores. Por lo tanto, creemos que hay que perder el miedo al uso de los mecanismos informales que han mostrado tener gran capacidad para atender sectores marginados y excluidos. Es posible rescatar mucho de los elementos que usan los mecanismos informales de ahorro y crédito eliminando de ellos lo que impida su aplicación con seguridad. Con la Otra Microfinanza a través  de los Bankomunales, tendremos modelos de atención financiera eficientes y mucho menos costosos.

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